La amistad para las pibas

Música de fondo: Hasta la raíz - Natalia Lafourcade

En un mundo heterocis patriarcal, la amistad es para nosotras una forma colectiva de resistir, vivir, sobrevivir y luchar.

Es nuestra barrera para resistir los embates, tomadas fuerte de los brazos.

Es nuestra trinchera de lucha, nuestra equipa de revolución.

Es nuestro dispositivo para sobrevivir a la violencia.

Es nuestra forma de vivir, de a ratos, en un mundo más justo y bello, con formas de amor que de verdad nos abrazan felizmente.

En este día comercial, me puse a enviarle mensajes de saludo y amor a mis amigas, y mientras lo hacía me di cuenta que muchas veces mi supervivencia física y mi estabilidad emocional se sostuvieron sólo porque estaba rodeada de su amor.

Si, mi supervivencia física. Y la de ellas, también. Es que nosotras sabemos lo que significa ser género oprimido en un mundo patriarcal, somos conscientes de la sexualización de nuestras cuerpas y el total desinterés masculino por el consentimiento. Lo sabemos desde chicas, con otras palabras y hasta sin poder reconocerlo políticamente, pero lo sabemos. Sabemos que nuestra supervivencia depende de nosotras, todas, las que decidimos compartir ese tiempo y espacio. 

Sabemos que a una amiga nunca jamas se la deja sola, y que si la perdiste tenés que hacer todo lo que sea necesario para volver a encontrarla. TODO. Sabemos que a una amiga la defendemos a las piñas y hasta la muerte. Sabemos que vamos a correr a la hora que sea necesario a donde sea necesario y atenderemos el teléfono a la hora que suene. Y aprendiendo a ser amigas, aprendimos a hacernos amigas circunstanciales, menos implicadas emocionalmente, pero igual de implicadas para sobrevivir.

Recordé miles de cosas.

Nos recordé estableciendo el punto de encuentro adentro de un boliche si nos perdíamos, recorriéndolo juntas para que las dos supiéramos como llegar. SIEMPRE. Nos recordé chapando con alguien un poquito lejos, pero no tanto como para que la otra nos pierda de vista. Nos recordé apurando y hasta golpeando tipos que se propasaban con nosotras. A veces, hasta haciéndolos echar.
Nos recordé charlando con pibas en el baño, haciéndonos amigas, y nos recordé varias veces ayudándolas a zafar de alguno que no querían. Nos recordé integrando a nuestra ronda a pibas que se habían quedado solas, hasta que sus amigas las encuentren. Nos recordé saliendo del baño a buscar a la amiga de alguna que estaba quebrada sola adentro: “con quien viniste? Como se llama?” Nos dividíamos, una se quedaba con ella y las otras salíamos a buscar a la amiga, en equipa. Siempre las pibas nos daban nombres de amigas, aunque hubieran ido en grupos o con novios.
Nos recuerdo defendiendo pibas por las dudas. Nos recuerdo haciéndole gestos a alguna piba que nos parecía que estaba incómoda con algune.
Nos recuerdo charlando profundamente sobre por qué teníamos que dejar a ese gil, sin animarnos a decir jamás que eso era violencia de género. Aunque cuando nos mirábamos lo sabíamos.

Las recuerdo durmiendo en mi casa, o yo en sus casas, cuando el dolor nos invadía el alma.

Nos recuerdo organizándonos fiestas, despedidas, viajes; que nos alegraran la vida.

Nos recuerdo hablando serias de lo que nos pasa, nos recuerdo buscando juntas posibles soluciones, o al menos reflexiones profundas. 

Las recuerdo embalando mis cosas y mudándome de una casa a la otra, a todas, mientras yo no puedo con mi vida y no sé por dónde empezar. Me recuerdo haciéndolo por alguna también.
Nos recuerdo bailando con la música al mango, tomando cualquier cosa, quizás nada; festejando para sobrevivir.

Nos recuerdo agarradas fuerte del brazo en las represiones. Recuerdo nuestros ojos buscándonos siempre entre la multitud. Nunca jamás dejamos de saber donde estaba la otra.
Nos recuerdo visitándonos en todos los lugares poco felices que a veces nos toca transitar, nos recuerdo abrazadas en clínicas y cementerios. 

Nos recuerdo al sol, en la lluvia, tristes y felices. Pero juntas.

Nos recuerdo a todas, en cada uno de los momentos que definieron el presente y el futuro. En cada uno de esos momentos en los que,sin ustedes, no habría un hoy. 

Nosotras festejamos este día comercial, porque pudimos robarle al capitalismo patriarcal el significado, para convertir también este día en el día de las pibas. Esas que luchan hombro a hombro para que todas estemos vivas, felices y juntas.


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